Cómo se cultiva el café de Guerrero Atoyac

El café del estado de Guerrero está siendo reconocido a nivel nacional como unas de las producciones con mejor calidad llegando a competir con los granos de Chiapas, Veracruz y Oaxaca. Esto no ha sido así siempre, relativamente la producción de café en Guerrero es nueva pero está creciendo de manera exponencial; conozcamos un poco más.

 

Con una producción anual de más 10 toneladas de café seleccionado, cafeticultores del estado están posicionando a Guerrero con grano de calidad en la mente de todos los mexicanos. Trabajo que realizan a una altitud de mil 400 metros sobre el nivel del mar, y en más de 10 hectáreas producen café orgánico, con una elaboración artesanal.

 

La sierra de Atoyac es considerada ciento por ciento zona cafetalera donde su clima, flora y fauna ayuda a cultivar el grano aromático de calidad.

 

Este grano es caracterizado por el realce de sus notas frutales y un intenso sabor gracias a la fermentación en las mieles de la pulpa.

 

A su vez, el clima cálido, en medio de una diversidad de flora y fauna, se encuentran más de cinco mil hectáreas de cafetales de la Selva el Tesoro, donde más de 12 personas son empleados para cortar y elaborar de manera artesanal los granos de café.

 

Los campesinos de la región cortan a mano, de manera especial las cerezas rojas del grano aromático y los echan en un canasto de petate, conocido como tiriche, que cuelgan entre su cintura.

 

Deben estar listos desde las 08:00 horas para ingresar a las hectáreas de los plantíos. El corte debe ser selectivo e incluir la cereza madura, para que la taza de café tenga buenos resultados, es por eso que se hace de manera artesanal.

 

“Cortar el café grano por grano con la yema de los dedos permite que la delicadeza del café no se pierda, se escoge el maduro y queda el verde, se cuida que no se corte el palo ni la hoja, para que la planta no se seque y permite que floree más a su modo y tiempo y que la planta no se seque”, dicen los campesinos.

 

Posteriormente los granos de café se echan en un costal de yute que se coloca encima de hojas para evitar la entrada de humedad y trasladado de inmediato en caballo o en burro para evitar contaminar el ambiente.Después de su corte empieza a fermentar y si se deja todo el día ya hay una diferencia de seis a siete horas y eso no está permitido, el costal de yute ayuda a que el café se mantenga más conservado.

 

Una vez que el café es trasladado a un lugar para empezar su proceso de lavado, se coloca en camas solares para llevar a cabo el secado y una persona tiene que moverlo cada media hora para que no fermente y no agarre un mal olor.

 

Cada parte del proceso es ejecutada con mucho cuidado para asegurarse que la calidad del café sea excelente.

 

Para evitar que se moje al entrar la tarde noche, que es donde el clima en la parte alta de la sierra cambia, pues llueve o se incrementa la neblina, se tapa con plástico.

 

El café de grano, cuando ya se ha secado se escoge y se selecciona el más limpio, el que no sirve se quita para que no afecte al momento de empacar, se seca durante 15 a 18 días. Entonces se distribuye ya sea tostado o sin tostar.

 

El café de la Sierra Guerrero Atoyac que puedes encontrar en Los Álamos Café viene 100% sin ningún tipo de tueste. Es tostado artesanalmente por expertos en nuestra región, ya que de esta manera nos aseguramos que esté más fresco cada vez que llegue a tu taza y puedas disfrutar de la explosión de sabores y aromas que brinda esta excelente cosecha de Guerrero.

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